La meditación para la ansiedad en tu vida diaria

meditación para la ansiedad

¿Te encuentras nerviosa, indecisa, desconcentrada, temblorosa o preocupada? Probablemente, algunos de estos síntomas o su conjunto estén afectando tu desempeño en la vida diaria, tanto tu producción laboral como en la paz que necesitas para un buen descanso y la atención adecuada para el bienestar de tu hogar. Aprende en este artículo cómo practicar la meditación para la ansiedad y disfruta de otros importantes beneficios.

La ansiedad provoca desajustes en el pensamiento y el organismo, mientras que la meditación es un estado que permite la conexión mente y cuerpo y busca un estado de paz. En consecuencia, emplear la meditación como herramienta para combatir la ansiedad es una alternativa de suma importancia y provecho.

Así como muchas personas han entendido lo necesario del ejercicio físico para el bienestar del cuerpo, la meditación para la ansiedad también es vital para ejercitar la mente y limpiarla. Despejar y liberarla de los pensamientos que la abruman, la enlentecen y la contaminan constantemente.

Ejercicio de meditación para la ansiedad

Lo primero que debes hacer para garantizar una buena rutina de meditación para la ansiedad es escoger un lugar lo más agradable y tranquilo posible. No debe ser un espacio muy oscuro, pero tampoco muy iluminado. Lo importante es que esté libre de factores distractores y te pueda proveer de la relajación y positividad. Utiliza ropa cómoda que te permita concentrarse sin ningún tipo de molestias.

Una vez escogido el lugar de la meditación para la ansiedad, elige una relajada posición, preferiblemente siéntate con las piernas cruzadas y manteniendo la espalda lo más recta posible sin tensionar los hombros ni el cuello de manera que la energía fluya fácilmente. Debes mantener la cabeza erguida, pero con la barbilla un poco inclinada hacia abajo.

Después, reposa tus manos de forma relajada sobre tus piernas con las palmas expuestas hacia arriba y comienza una respiración completa, para lo que debes concentrarte en cómo entra y sale el aire de tu cuerpo. Inhala lenta y profundamente hinchando primero el abdomen, luego tu pecho y por último tus clavículas. Mantén el aire contando hasta tres tranquilamente y expúlsalo deshinchando en orden inverso a la inspiración. Repite el proceso de meditación para la ansiedad diez veces antes de comenzar a meditar, pues durante este proceso la respiración debe ser lo más tranquila y pareja posible.

Ahora, cierra los ojos e imagina una llama. Puede ser la llama cálida y relajante de una vela. Una vez obtenida la imagen, mantenla fija durante varios segundos. Con tu imaginación haz bajar la llama alimbrando y purificando todas las partes del cuerpo por donde transcurra.

Primero, pásala por tu cabeza, seguidamente tus ojos, tus oídos y luego hacia tu boca. Déjala reposar unos segundos y siente cómo tu mente está cada vez más despejada. Luego, baja la llama a través de tu garganta hacia tu corazón, donde descansará por unos segundos, lo iluminará y llenará. Mantén aquí la llama el tiempo que necesites y, después, divídela en dos. Dirige una parte a la zona derecha de tu cuerpo y la otra a la zona izquierda alumbrando y purificando en primer lugar tus brazos y tus manos, y luego el tronco hasta tus piernas. Ve bajándola de manera que acabe en tus pies.

Logra que la llama esté lo más intensa que puedas y disfruta de una agradable sensación de bienestar. Tómate un tiempo y trata de relajar aún más tu mente y de no pensar en nada. No luches con tus pensamientos al hacer la meditación para la ansiedad, solo observa los que lleguen y déjalos marchar.

Permanece así el tiempo que consideres necesario y para despertarte abre lentamente los ojos y comienza a mover de forma paulatina cada parte del cuerpo. Este ejercicio es idóneo para realizarlo por la noche antes de dormir pues te permite preparar el descanso correspondiente alejado de las preocupaciones. Sin embargo, también puedes realizarlo durante el día.

No te inquietes si al principio no puedes concentrarte con facilidad en la meditación para la ansiedad. La práctica permitirá que logres liberarte de las distracciones y alcances la paz y tranquilidad que requieres.

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¿Por qué se produce la ansiedad?

Aunque la ansiedad es un sistema de alerta del organismo para reaccionar ante situaciones consideradas amenazantes, en muchas ocasiones funciona de forma alterada, generando todo lo contrario al bienestar de la persona y produciendo problemas de salud que llegan a incapacitarnos. De allí la importancia de conocer y aplicar buenas técnicas de meditación para la ansiedad.

Entre los factores que influyen para que un mecanismo normal, saludable y adaptativo como la ansiedad deje de ser beneficioso figuran aspectos biológicos, estilos de vida, el ambiente, situaciones o acontecimientos desbordantes y obstáculos para conseguir logros. Así como consumo de estimulantes u otras drogas.

La ansiedad puede presentar manifestaciones sintomatológicas físicas como taquicardia, palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, sudoración, molestias estomacales, tensión y rigidez muscular, cansancio, hormigueo, erupciones en la piel y sensación de mareo e inestabilidad. Puede estar acompañada de alteraciones del sueño, la alimentación y la respuesta sexual.

En el ámbito psicológico la ansiedad es canal de inquietud, agobio, sensación de amenaza o peligro, miedo, inseguridad, vacío, incertidumbre, confusión, desconcentración y fallas de memoria. Las personas con ansiedad tienden a presentar estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, torpeza, impulsividad y dificultad para quedarse en reposo.

Aunque no todos los afectados presentan los mismos síntomas, la mayoría es víctima de dificultades para iniciar o seguir una conversación y para expresar opiniones.

Beneficios de la meditación para la ansiedad

Además de ser importante la meditación para la ansiedad también es propicia para estimular y reforzar las zonas del cerebro asignadas a la felicidad y la alegría, aumentar el cociente intelectual, reducir la presión sanguínea y estimular el sistema inmunológico.

Los beneficios físicos y psicológicos de la meditación para la ansiedad han sido ampliamente comprobados científicamente y se recomienda practicarla a diario para mejorar la calidad de vida de las personas.

Existen muchos motivos por los que debemos meditar en estos tiempos llenos de tanto estrés y trabajo. Logra alcanzar un estado mental y físico de serenidad, paz interior, concentración y creatividad aplicando la meditación para la ansiedad en tu vida cotidiana. ¡No desistas! ¡Adelante!

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